Es posible que el IV Foro Mundial del Agua, efectuado en marzo del año pasado, en México, haya servido para que los representantes de muchos países tomaran conciencia de que el camino aún es largo y el tiempo corto para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) relacionados con agua y saneamiento, según opina Rubén Avendaño, especialista senior en Infraestructura, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Si a ello se suma que la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) para el 2025, prevé que el uso del agua se va a incrementar en alrededor de un 30% en los países en desarrollo y en un 10% en los países desarrollados, la situación podría tender a complicarse.Dicha organización estima también que la población que vive en áreas donde hay poca agua se duplique entre 1999 y el 2025 y que para el 2030 dos terceras partes de los habitantes del mundo podrían experimentar una falta de agua de moderada a alta. Ante estos datos potenciales, la OCDE considera que el principal reto de los países será el financiamiento para sustituir la ya desgastada y dañada infraestructura.
En esta tarea, y en crear nueva infraestructura, se encuentran gran cantidad de organizaciones internacionales y locales, con más o menos logros, pero en el corto plazo la pregunta permanece:
¿cómo evitar que millones de personas sigan muriendo por falta de agua o por líquido contaminado? BAJAR INFORME COMPLETO... 07salud.pdf























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